
Esencia Inspirada en el linaje de Pondicherry, Hatha Integral reúne en una sola sesión las distintas ramas de la práctica: purificación, postura y meditación. Es la práctica más completa de la casa — no la más intensa ni la más suave, sino la más entera.
Para quién es Para quien busca algo más que una clase de posturas. No exige experiencia previa, pero sí ganas de mirar hacia dentro y de dedicarle tiempo a cada parte del camino, sin prisa. Si el resto de estilos trabajan una faceta —el movimiento, la permanencia, la quietud—, esta las recoge todas.
Cómo es la sesión Se abre con kriyas de purificación, que limpian y preparan el cuerpo antes de empezar. Continúa con una secuencia sostenida de posturas fundamentales, donde la permanencia —y no el movimiento— es la que hace el trabajo profundo. Y se cierra con una meditación amplia que recoge y asienta todo lo anterior.
Qué trabajas La integración. Cuerpo, respiración, energía y atención dejan de ir cada uno por su lado y se ordenan en un mismo hilo. No se busca el reto físico ni la coreografía, sino que las distintas capas del ser trabajen a la vez.
Lo que te llevas Un cuerpo depurado y ligero, efecto directo de las kriyas. Una mente más estable, entrenada en el arte de permanecer. La calma honda que solo deja una meditación larga. Y la sensación —poco común en una sola clase— de haber recorrido el yoga entero, y no únicamente su parte física.
«Integración & Conciencia».